testimonio de una mujer italiana con ELA ante la situación en España con el coronavirus

MARY

Mary es una chica italiana proveniente de una familia con dificultades que, al final, acabó en una familia de acogida. Estudio en Milán y en verano, en sus años universitarios, iba a trabajar en hoteles de montaña para sacarse algo de dinero. Allí conoció a Matteo, gerente de uno de los hoteles. Se casaron e instalaron su casa cerca del hotel que dirigía Matteo.

Tuvieron en 8 años a sus 4 hijos.

Hace 12 años nación María. Después del parto Mary empezó a sentir cierto malestar, jaqueca, parálisis en una pierna. Al principio parecía que eran secuelas del parto, pero las pruebas verificaron que era ELA.

Se trasladaron a Milán para poder estar cerca de los servicios médicos. En muy poco tiempo perdió la capacidad de hablar, porque la enfermedad fue sobre las cuerdas vocales, y poco a poco ha perdido la movilidad casi por completo.

Y ante la situación que estamos viviendo del coronavirus, también ellos en Italia, ha escrito este correo a sus amigos, algunos creyentes y otros no.

TESTIMONIO DE MARY

Amigos, ¿sabéis que es lo que me da serenidad y esperanza?

Que no estamos en las manos de la casualidad o de este virus, sino que estamos en el corazón de un Padre único. Podemos no creer, no tener fe, pero Él está y espera tan solo una mirada nuestra.

¡Es un tiempo de Gracia en el que descubrirse!

No es una idea mía, sino el testimonio que puedo dar de mi vida. Han sido años muy duros a causa de la enfermedad que me ha tenido dentro de una jaula y estos últimos meses me han puesto a prueba duramente. Pero nada puede aplastarnos si sabemos quiénes somos. ¡¡Nada!!

¡Y os juro que existe el ciento por uno aquí y la vida eterna! El céntuplo no es la felicidad sino la alegría de un Tú fiel y enamorado locamente de mí. Y luego, finalmente, la verdadera vida, plena, sin más sufrimientos. Creo que es el deseo de todos.

Este momento dramático, lo afrontamos con preocupación sí, pero sin miedo.

Os invito a la oración; es un arma ganadora.

Gracias.

Mary.

P.D.: Decidme si esa sonrisa no es de alguien que se sabe amada locamente?